Ofrenda – Yajña

16.1.1. frasesemana16

Si Dios viniera a mi casa ¿cómo lo trataría?

Le lavaría los pies, le daría de comer, le ofrecería la mejor habitación, porque es El Señor, y lo que haga por Él es con todo mi corazón.

El yogi reconoce a Dios en todo lo que le es dado y en todos los seres del universo: El agua, el sol, el viento, el fuego, la tierra, los alimentos, los animales, los seres celestiales, el cuerpo, los sentidos, la mente, la inteligencia, las actividades de la casa, cuidar a los hijos o a los padres, el trabajo, las enfermedades, las desavenencias, los enemigos, y un largo etc.  Por ello sus acciones hacia el entorno y hacia los demás son predominantemente sattvicas, las hace con todo el corazón, dando más de lo que recibe, convirtiéndose en un verdadero contribuidor a la sociedad y al ecosistema. Ya no piensa únicamente en él, por el contrario, da libremente todo aquello que tiene tangible e intangible. Su actitud y su actuar son completamente devocionales.

Por lo tanto, lo que viene a nuestra vida debemos aceptarlo con agradecimiento, sin quejarnos, porque es justo, porque viene de Dios y es Dios mismo. Lo que ha de hacerse lo hacemos porque es lo que se espera de nosotros, de manera libre sin esperar nada a cambio.

Cuando debemos hacer lo que no nos gusta, entregamos nuestra acción a Dios como una ofrenda a Él.  Si solo lo hacemos por el beneficio final obtenido, se genera una presión en el pecho, hay agobio y estrés; se crean ataduras hacia el fruto que vamos a conseguir con nuestra acción.

Debemos aprender a tener la actitud de devotos que ven el rostro de Dios en todo. Y como todo es Dios debemos preocuparnos por ser conscientes de cada acción que realizamos, que la acción salga del corazón y que la hagamos con la mejor intención que podamos, así nadie nos vea. No nos debe importar el reconocimiento de los demás, solo nos debe importar nuestro propio dharma.

Si se ofrece a Dios cada acción (Yajña), incluso aquellas que debemos hacer pero que no nos gustan, se libera la ansiedad, el estrés, el miedo y la preocupación.