Karma yoga

17.1.1frasesemana17

Karma yoga integra: la acción – karma, los valores éticos – dharma, el desapego – vairāgya.   Influye en todos los aspectos de nuestra vida 24/7 (24 horas al día, 7 días a la semana), se practica todos los días de la semana, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

Es el arte de saber vivir bien, en tener una visión y actitud correcta acerca de los demás, del mundo, de Dios, de la vida, sobre sí mismo, sobre el trabajo. Supone ocupar el lugar que nos corresponde en el mundo de acuerdo a nuestros roles, nuestros talentos y nuestra edad. Una vida de karma yoga nos permite reaccionar adecuadamente ante los eventos desagradables como la enfermedad, la escasez, y las cosas que no salen como esperamos.

Los beneficios de su práctica son:

a) Satisfacción: El karma yoga nos da satisfacción en la propia acción (karma ānanda). Hacemos bien los papeles que nos corresponde hacer: en el trabajo, en la familia, en la sociedad, en el país y entorno en el que vivimos. Supone un cambio cognitivo el encontrar satisfacción de manera espontánea en lo que hacemos, no solo lo que nos gusta, sino también en lo que tenemos que hacer aunque no nos guste. El karma yogi deriva su felicidad en sí mismo y no en el fruto de la acción.

b) Serenidad: El karma yogi es una persona más serena que aprende a quitarse tensión y ansiedad, ya que no coloca las expectativas de la felicidad en los frutos de su acción y tiene en cuenta que una vez que lanza una acción al mundo ya no tiene el control de todas las variables que afectan el resultado. Es realista, objetivo y práctico, si el resultado de la acción coincide con lo que espera, lo recibe como una bendición, de lo contrario lo recibe como un aprendizaje y decide: volver a hacer, no hacer o hacer diferente su acción.

c) Armonía social: El karma yogi es el mayor ecologista porque tiene una visión de la totalidad, y busca la armonía social. Como no se ve separado de los demás, tiene en cuenta las necesidades de las otras personas y del entorno, y sus oraciones no se limitan a el mismo, a su familia, o a su país, sino a todo el universo.

d) Crecimiento espiritual: El karma yoga da purificación a la mente. Crea una mente que no es esclava y que no actúa en servidumbre de los apegos y las aversiones, una mente que entrega todas sus acciones a Īśvara.

Con la práctica constante, comprendemos que hay un orden y que cada fruto de la acción viene de Dios, no hay nada injusto, porque él no reparte las experiencias de manera aleatoria, ni para castigar o premiar. Ya no existe la queja sino por el contrario el aprendizaje, la tolerancia y la aceptación. Reconocemos que la ley del dharma y la ley del karma son las manos de Dios, y esto nos ayuda a crecer espiritualmente, así la vida se convierte en el gran yoga, meditando con los ojos abiertos al ofrecer nuestra acción a la totalidad con devoción.