Transformación

Según las facultades de la mente que queremos desarrollar y de los beneficios que queremos alcanzar, podemos utilizar diferentes tipos de meditaciones.

La cuarta de ellas es la meditación de mutación o transformación: Consiste en trabajar un valor relevante en nuestra vida en el que somos deficientes y en el que descubrimos gran importancia para nuestro crecimiento espiritual. 

Por ejemplo: Un practicante de yoga que no es generalmente una persona optimista y suele ver en todas las situaciones o personas que se acercan a su vida siempre el lado negativo. Para avanzar en su proceso de crecimiento, esta persona busca durante la meditación trabajar el positivismo a través de la visualización de esta cualidad en todos los aspectos que componen su vida. Crea en su mente un escenario en el que ya tiene ese valor, en donde dotado de optimismo es capaz de descubrir aún en las situaciones y personas que más le abruman o desagradan siempre un lado positivo.

Como la mente está compuesta de materia sutil, el objetivo de esta meditación es inyectarle nuevas formas que nos ayuden a modificar nuestros pensamientos y comportamientos. Al comienzo se genera un proceso de autosugestión, en donde la transformación aún no es auténtica ni sólida. Sin embargo con la repetición y la constancia podemos hacer que ese valor se asiente en nuestra psique y nos ayude a mejorar, ya no solo durante la meditación, sino que con la práctica continua, nuestra forma de actuar se va transformando poco a poco, adquiriendo estos nuevos valores de manera genuina y natural.

Este tipo de meditación nos permite decidir voluntariamente y sin presiones las personas que queremos ser ante nosotros mismos, el mundo y Dios. Pero principalmente nos hace responsables de nuestra propia evolución, donde no buscamos culpables de lo que nos sucede y no intentamos cambiar al mundo ni las personas que nos rodean.

Relajación

Según las facultades de la mente que queremos desarrollar y de los beneficios que queremos alcanzar, podemos utilizar diferentes tipos de meditaciones.

La primera de ellas es la meditación para relajarse: Esta meditación necesaria hoy día para todos nosotros, involucra la inducción de pensamientos y formas que provocan la  relajación en la mente.

La relajación se consigue al elegir formas que en su mayoría están relacionadas con la naturaleza: un paisaje, la playa, los animales, una montaña, un bosque. Cómo la mayoría de nosotros no vivimos en la naturaleza y no tenemos la posibilidad de observar cada día durante un tiempo determinado un paisaje que nos calme y nos conecte con nuestras raíces, el pensar en ello nos ayuda a que la mente se relaje y se aquiete por asociación.   También podemos invocar la imagen de una deidad que tiene para nosotros un significado especial o visualizar cada parte de nuestro cuerpo relajándose mientras respiramos.

La meditación en la relajación es muy útil por el estilo de vida que hoy llevamos en el cual hay mucha aceleración. Ej.: Podemos recorrer físicamente medio planeta en un día gracias a los innumerables medios de transporte de alta velocidad.  Nuestro trabajo cada vez se hace más rápido gracias a los avances tecnológicos, lo que implica que cada vez tenemos más responsabilidades y más tensión por lograr lo que nos es solicitado. También podemos comunicarnos con cualquier parte del mundo en cuestión de segundos utilizando la tecnología actual.  Incluso podemos conseguir casi cualquier cosa con tan sólo dar clic en nuestros aparatos electrónicos.  Y por supuesto tenemos entretención fácil y variada rápidamente en las diferentes aplicaciones disponibles. Ya no es necesario esperar, la espera y el aburrimiento han pasado de moda.

Si pudiéramos retirar deliberadamente en algún momento del día los medios de transporte actuales y la tecnología, nuestra vida tendría menos velocidad y cambiaría en grandes proporciones.

El yoga y la relajación como una etapa primaria de la meditación, nos ayudan a detener un poco la velocidad en el cuerpo, la mente, la respiración y los sentidos. Los segundos se hacen aparentemente más largos y se puede disfrutar mejor del momento presente.